miércoles, 15 de febrero de 2017

martes, 14 de febrero de 2017

Pablo Escobar y la época dorada del fútbol colombiano.

La televisión nos presenta personajes históricos con los que hacen series y documentales, uno de estos es uno de los narcotraficantes más famosos de todos los tiempos, Pablo Escobar. 


Nosotros nos centraremos en como “El Patrón” usó y cambio el futbol de su país. 

Pablo Emilio Escobar Gaviria fue un Narcoterrorista colombiano, jefe del cartel de Medellín desde 1976 hasta su muerte en 1994. El patrón tenía una pasión, el fútbol, por ello a finales de la década de los `80, Escobar entro en el fútbol colombiano y se puso a la sombra del Atlético Nacional de Medellín. Pero no solo irrumpió en el fútbol profesional, sino también creo canchas e las zonas marginales de Medellín bajo su “Medellín sin tugurios”.


A partir de aquí os narraremos un serie de Historias sobre la compleja relación entre Pablo Escobar y el Fútbol Colombiano


Las canchas de Medellín (Parte 1)

La cantera de la selección más famosa de Colombia y de los mejores equipos de Colombia surgió de los campos de futbol que Pablo Escobar construía en Medellín. Escobar se erigió como el Robin Hood de Colombia, robaba a los ricos para dárselo a los pobres, con parte de ese dinero, ayudo a construir nuevos campos de fútbol en los barrios más marginales de Medellín, construía nuevos o reformaba los que estaban en malas condiciones con nuevas iluminaciones y pintura.

En aquellas canchas que levantó El Patrón jugaron entre otros, tres de los mejores jugadores colombianos y héroes de la ciudad de Medellín. Leonel Álvarez, Chonto Herrera y Alexis García, jugaron en los nuevos campos que Escobar quiso regalar a sus vecinos de Medellín y ya como profesionales devolvieron su gratitud ganando para Colombia la primera copa libertadores para un equipo colombiano, Atlético Nacional.
Cabe recordar la frase que cito Leonel Álvarez en el documental “Los dos Escobar” donde venía a celebrar la construcción de estas canchas,

 “Que bueno que le regalaran a uno canchas y no vicio”.


Pero esto solo es el principio de la historia entre Pablo Escobar y el Fútbol colombiano.

Iván Alonso Cervigón

Atlético Nacional de Medellin (Parte 2)

En estas últimas fechas todos recordamos a Atlético Nacional por su subcampeonato en la copa sudamericana, este logro ha quedado marcado en la historia del futbol mundial para siempre. Días antes del partido, su rival, Chapecoense tuvo un accidente de avión del que muy pocos pudieron sobrevivir y tras un gran gesto del equipo colombiano se decidió proclamar campeón al equipo brasileño.
Actual escudo de Atlético Nacional

Para otros muchos seguidores del futbol, Nacional es uno de los grandes equipos de Colombia y Sudamérica. Pero nosotros vamos a ir un poco más lejos e intentaremos adentrarnos en el equipo de Medellin desde su fundación y como no, nos pararemos en como Pablo Emilio Escobar influyo en este equipo de su ciudad.
Medellín es la segunda ciudad en importancia de Colombia y capital del departamento de Antioquia. En esta ciudad viven dos de los clubes más importantes de Colombia, Atlético Nacional e Independiente de Medellin, del cual se dice que Pablo Escobar era hincha, aun así, el equipo que se vio influenciado por su poder fue su vecino blanquiverde.

Para conocer bien el club nos adentraremos en mitad del siglo pasado, 1943, en el barrio de Buenos Aires jugaba un equipo bajo el nombre de Unión Indulana, que era la fusión de Unión e Indulana ya que el ascenso del primero de ellos hacía necesaria crear un equipo más potente para poder luchar con Medellin o Huracán. Los colores Verdi-rojos del equipo compitieron aquel año en el Torneo de Primera.

Unión Indulana fue el
 germen de Atlético Nacional

Tras cuatro años en primera, Alberto Lopera ideo un proyecto para estimular el futbol y el baloncesto en Antioquia. El día 7 de marzo de 1947 nace el Club Atlético Municipal de Medellin. Para poder llevar a cabo este proyecto, se pensó en que el Unión se incorporase al club y así tener una platilla para el nuevo equipo. El 30 de abril se oficializa la nueva sociedad bajo la filosofía de apoyar al deportista local en todos los deportes. Tras solo un año, se pasó de jugar en la competición Antioqueña a jugar en el campeonato nacional. Los primeros años a nivel nacional fueron duros ya que la filosofía del club los ponía en desventaja ante los demás equipos que ante “El Dorado” traían a los mejores jugadores de Sudamérica.

En agosto de 1950 el nombre del equipo es cambiado por el de Atlético Nacional y en 1953 la ciudad de Medellín por fin tendría un escenario apropiado para el fútbol profesional, con la inauguración del Estadio Atanasio Girardot que contaría con una capacidad de 33mil espectadores. Al año siguiente llegaría por fin el primer título del Nacional, entrenado por Fernando Patrenoster, el equipo realizó una campaña brillante. De los 18 partidos disputados, ganó 14, empato tres y sólo perdió uno. Después de este título y un subcampeonato al año siguiente, los siguientes años hasta los setenta fueron muy duros a nivel deportivo con poco protagonismo dentro de la competición.

El argentino Osvaldo Zubeldia entreno a Nacional
hasta su fallecimiento

Los años setenta fueron el cambio del club, a partir de aquí los títulos y la historia quedaran del lado verdiblanco. En 1973 se ganó el segundo título y ya bajo las ordenes de Osvaldo Zubeldia comenzarían los títulos. En 1976 gano el tercer título colombiano y en 1981 el cuarto. Desgraciadamente al año siguiente el entrenador Zubeldia fallece dejando un duro golpe para el equipo que trajo unos años con muchos cambios y posiciones en media tabla mientras veían como sus rivales ganaban títulos.
Pero en 1987 el club quiso volver a sus orígenes, jugadores nacionales, para ello se contrató al exjugador Francisco Maturana. En los siguientes años se luchó por el título nacional, aunque no se consiguió. Pero tras dos años de lucha y un buen equipo, llego 1989, el equipo se clasifico para copa Libertadores. Aquel año el campeonato local se cancelaria por el asesinato de un árbitro, del cual ya hablaremos, y solo quedo la copa libertadores por disputar.

Alineación para la vuelta de la Final de la
Copa Libertadores de 1989
Hasta aquel año Nacional no había sido capaz de pasar de grupos en la libertadores, pero ese año se enfrentaría a Millonarios, Deportivo quito y Emelec. Nacional comenzaría mal el torneo con tres empates y dos derrotas, pero los dos últimos partidos se jugarían en casa y ganarían a Quito y Emelec para clasificarte segundos de grupo. En octavos contra Racing de Avellaneda pasarían con un 3-2 global. En semis esperaba Danubio, en la ida en Uruguay empatarían a 0, pero en casa y con la afición a favor Atlético Nacional ganaría 6-0.
La final se jugaría a doble partido contra el club paraguayo Olimpia, la idea en asunción se perdería 2-0, la vuelta en Bogotá (no poseía la capacidad mínima que pedía la Conmebol en Medellin). El de la vuelta y con el resultado totalmente en contra, Nacional remontaría el 2-0 y habría que irse a los penaltis. 18 se tiraron, 5-4 fue el resultado, Higuita pararía varios penaltis y Leonel Álvarez metería el decisivo penalti que les daría el triunfo.
Por fin llegaría el primer título a Colombia, la copa libertadores hasta aquel 1989 no había sido para ningún equipo colombiano y Maturana y sus jugadores habían creado historia para su país.

Después de esta victoria se clasificaron para la copa Intercontinental donde perderían en el minuto 119 contra el AC Milán de Arrigo Sacchi.
La historia del club colombiano seguiría dándole títulos y ya este pasado año volverían a ganar la Copa Libertadores, pero nosotros pararemos aquí. Pablo Escobar moriría pocos años después de esta consecución del título y como se pensaba podría tener relación con el club verdiblanco.

Contó Popeye, uno de los sicarios de confianza de Pablo Escobar: «En mitad de una persecución policial, el patrón gritó 'gol de Colombia'». Una de las leyendas que envuelven el final del mayor narcotraficante de la historia, abatido en 1993, le sitúan con un pequeño transistor en la oreja, siguiendo el fútbol mientras era perseguido a muerte por comandos de élite del ejército colombiano, la DEA norteamericana y batallones de paramilitares lanzados por sus enemigos. Ni acorralado abandonaba sus aficiones.

También soñó con hacer campeón a un club de su ciudad, Medellín, y en 1989, el Atlético Nacional se convirtió en el primer equipo colombiano en ganar la Libertadores, No era el presidente ni aparecía en las fotos de la directiva, pero nadie cuestionaba en el país que tras el crecimiento de aquel escudo estaba la mano del criminal. El dinero de la droga llenaba los bolsillos de Escobar, y la única forma de librarse la encontraron en el futbol, la venta de entradas y la contratación de jugadores fue clave en el lavado de dinero que se vivió durante la época de los ochenta, donde Escobar fue uno de los que más aprovechó la situación ya que su dinero se destinó para los dos equipos de la ciudad y la gente llenaba a los estadios gracias a él.
“La llegada de dineros calientes sirvió para pagarle bien a los jugadores de aquí y traer extranjeros, con eso el futbol también subía”, afirmó Maturana, quien en ese entonces era técnico de Atlético Nacional.
“Pablo Escobar, cuando un futbolista estaba en una mala condición económica él lo ayudaba”, contó el Popeye. “Era lo que llamamos hincha sandía: verde por fuera, rojo por dentro. Él era hincha del Independiente de Medellín; totalmente al cien por ciento porque el Medellín es el equipo de las personas menos favorecidas de la ciudad. Pero a nivel nacional él era amigo de muchos futbolistas, de Pipe Pérez, del Torito Cañas, que terminó siendo bandido con nosotros. De Leonel Álvarez, de Higuita, pero nada de otro mundo”.

El Ex-Arbitro Juan Bava llego a decir:
"mandaban su cadáver al país".
Si nos centramos en la Libertadores de 1989, hay diferentes sospechas que dan al Patrón como un personaje clave en aquel triunfo.
Juan Bava, exárbitro argentino, reveló en una entrevista que sufrió amenazas para dirigir un partido de Atlético Nacional de Medellín. Bava también contó que Escobar le ofreció un soborno de un millón de dólares para cobrar a favor de Nacional, o de lo contrario mandaban "su cadáver al país". Además, dijo que lo amenazaron con armas de fuego y que, si era necesario, el narcotraficante iba y metía un gol de cabeza al ángulo para que ganara su equipo.

Iván Alonso Cervigón